“DE LA PINTURA SE HACEN LAS PELÍCULAS”: GALO URBINA
¿Qué le llevó a apostar por el cine enfocado al tema migratorio? He buscado un estilo de trabajar con dos culturas, dos mundos, dos continentes. Es una forma de reflejar las diferencias y las similitudes. Aprendo de mi mundo y del otro. Me he convertido en un cineasta minimalista que realiza películas naif.
¿Por qué Ayawaska? El título de esta última película que en octubre llegará a España (el 20 de agosto de 2009 se estrenó en Ecuador) es una metáfora de esa unión entre dos mundos. Ayawaska muestra esta relación, un matrimonio entre dos culturas, de distinta raza, distinta moral, dos puntos opuestos a la geografía del universo. Los protagonistas son Luna Roca (Elena) y Amaruk Caizapanta (Guamán)
¿Qué evolución experimenta este trabajo después de Paella con Ají? Se han corregido muchos errores. Si hay fallas técnicas en Ayawaska es por falta de presupuesto. Creo que hay un mayor grado de profesionalización. Me hubiera gustado inflarla a 35 mm. pero no pudo ser. No nos alcanzó la plata.
¿Con cuánto dinero contó? El presupuesto planificado ascendía a 60.000 dólares.
¿De dónde salieron los recursos? El cine me ha permitido enriquecer mi faceta de pintor. Antes de los rodajes hago exposiciones, de ahí sale el dinero, de los cuadros que vendo. De la pintura se hacen las películas.
¿Es suficiente? Trabajo con amigos. Y mis hijos siguen mis pasos. Han decidido volar conmigo y participan de mis proyectos.
¿Pintan también? No. El de los cuadros soy yo. Mi pintura es figurativa. Gusta mucho el estilo de mis desnudos. Junto con otros artistas hemos puesto en marcha Pintores en Acción (www.pintoresenaccion.com). La idea es sacar adelante una escuela de pintura en Barcelona.
¿Cuál es su próximo proyecto? Será un largometraje de aventura – ficción. Voy a abordar la mitología andina y finlandesa. España será como un puente. Estamos hablando de medio millón de dólares.
Habrá que pintar más cuadros, entonces. Eso seguro.
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